martes, 3 de mayo de 2011
no tengo miedo. a nada. a nadie. he estado en todas partes, ya. he dormido donde no debia y he bebido más de lo que debia. he fumado, tosido, reido. y a gritos, es decir, en una cama y revolcandome. he vomitado en un baño húmedo y mal iluminado. he dicho amor, sin temor, han soltado mi mano y me he despedido más de lo saludable. porque tengo buena memoria, por ahí estriba el problema. una noche muy corta para tantos recuerdos. hay que ser sigilosos, digo, caminando en puntitas. tanto hemos llorado, hicimos un rio en tu mejilla que se terminaba en el mentón y desde ahí directo al café. cuántas veces te dije que era feo llorar mientras conversabamos, mientras intentaba arreglarte el mundo, correrte el mechón de pelo que no te dejaba ver. vaya espectáculo verte llorar, pensaba, huntandole mermelada a la marraqueta y evitando mirarte. pensé que los susurros entre sorbidos eran palabras de amor. mucho me costo darme cuenta que me maldecias muy bajito, que te dolía la vida entera y que no teniamos ninguna escapatoria. ay, si lo hubieramos sabido antes.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
me imaginé de esas vidas que son en otros lugares, con otras personas y otras historias, como en la calle, en una esquina con autos y un mundo que se mueve y dos personas de frente con frío y detenidos, como en cámara lenta y una boca sin curvas. que bonito todo. saludos.
ResponderEliminarmirando un capitulo seinfeld me acorde de ti. hace mucho que no se de ti, pero creo que en algun momento podremos volver a compartir como antes.
ResponderEliminarPD: soy el niño adicto a los columpios...