lunes, 21 de febrero de 2011

"JIMMY: (En un tono bajo, resignado) Todos quieren escapar del dolor de estar vivos. Y sobre todo del amor. Siempre supe que algo así ocurriría… algún problema, algo… y que sería demasiado para esos sentimientos tuyos de andar por casa.
No tiene sentido tratar de engañarte con respecto al amor. No puedes meterte en ello como si fuera un trabajo fácil, sin ensuciarte las manos. Se necesita músculo y estómago. Y si no puedes soportar la idea de estropear tu hermosa y ordenada alma, más vale que te olvides de la vida como la conocemos y te conviertas en una santa. Porque nunca serás un ser humano. Hay que elegir entre este mundo o el otro.
(…)
La injusticia que hay en todo es casi perfecta. Son las personas equivocadas las que pasan hambre, son las personas equivocadas las que son amadas, son las personas equivocadas las que mueren.

¿Es tan malo pensar que existe un… una especie de… ardiente virilidad de mente y espíritu que busca constantemente algo igual de fuerte que ella misma? Las criaturas más grandes y fuertes son en este mundo las que parecen estar más solas. Como el viejo oso, siguiendo a su propio aliento en lo más oscuro del bosque. No forma parte de una manada, ni se refugia en ningún rebaño. El grito que emite no tiene por qué ser un lamento, ¿o sí?

¿Recuerdas la primera noche que te vi en esa fiesta tan gris? Ni siquiera te diste cuenta de que estaba ahí, pero yo te estuve observando toda la noche. Parecías tener un espíritu extraordinariamente relajado. Supe que eso era lo que yo quería. Tienes que ser realmente duro para alcanzar esa clase de fuerza… la fuerza necesaria para relajarte. Solo después de casarnos descubrí que no estabas relajada en absoluto. Antes de poder relajarte tienes que sudar tus propias tripas. Y en lo que a ti concierne, nunca has tenido un solo pelo despeinado, ni una sola mancha de sudor en ninguna parte.

Puede que yo sea una causa perdida, pero pensé que, si me querías, quizá no tuviera importancia.

ALISON: ¡Y no la tiene! Estaba equivocada, ¡Estaba equivocada! No quiero ser neutral, no quiero ser una santa. Quiero ser una causa perdida. ¡Quiero ser fútil y corrupta! (…)
¿No lo ves? ¡Por fin estoy en el barro, revolcándome! ¡Arrastrándome! Oh, Dios…

JIMMY: No… por favor… no, no puedo…

Está bien, estarás bien, está… sí…

Estaremos juntos en nuestra guarida de osos, en nuestra madriguera de ardillas, y viviremos de miel y nueces… montones y montones de nueces. Y cantaremos canciones sobre nosotros mismos… sobre árboles cálidos y cuevas acogedoras, y sobre descansar al sol. Y mantendrás esos enormes ojos en mi pelo, y me ayudarás a cuidar mis garras, porque soy un oso un poco despistado. Y me aseguraré de que tu hermosa y suave cola sigue resplandeciendo como debe, porque eres una ardillita muy mona, pero tú tampoco eres muy lista, así que debemos tener cuidado. Hay crueles trampas y cepos de acero por todas partes, esperando a unos animalitos más bien locos, ligeramente satánicos y muy muy tímidos. ¿Vale?

(Alison asiente)

¡Pobres ardillas!

ALISON: ¡Pobres osos! ¡Oh, pobres, pobres osos!"

(Look Back in Anger, John Osborne)
"¡Pues ahora montaré mi propio parque de atracciones! ¡Con casinos! ¡Y con putas! Es más... ¡Paso del parque!"

(Bender)

domingo, 20 de febrero de 2011

"Apunta justo a tus pelotas. No, esa enfermera no es un monstruo, amigo, lo que es es una rompepelotas. He visto miles de ellos, viejos y jóvenes, hombres y mujeres. Los he visto por todo el país, los he visto en sus casas... gente que trata de debilitarte para que retrocedas hasta pisar la línea, para que sigas sus reglas, para que vivas como ellos quieren que vivas. Y la mejor manera de hacerlo es conseguir que te achantes, debilitarte alcanzándote donde más te duele.

¿Alguna vez te han pateado los cojones, tío? Te para en seco, te congela, ¿verdad? No hay nada peor. Te hace sentir enfermo, te quita hasta la última gota de tus fuerzas.

Si te enfrentas a un tipo que quiere ganar haciéndote a ti más débil en lugar de haciéndose el más fuerte, vigila su rodilla, va ir a por tus partes vitales. Y eso es lo que esa vieja arpía está haciendo, ir a por tus partes vitales."

(Alguien Voló Sobre El Nido del Cuco, Ken Kesey)
Porque el amor nunca es suficiente y con el sexo no tengo ni para empezar.

Y aunque no me gusta la cerveza, y no me suelo sacar un clavo con otro, leo a Carlos Salem, le recuerdo voceando esto, y sonrío como idiota:

"LO QUE SOBRA

Ahora que todo
se ha quedado en nada
me sobran los dedos que hasta hace poco se turnaban
para buscarte resortes y cosquillas
en la compleja maquinaria que ocultas entre las piernas.
Ahora que todo
se ha quedado en nada
mi boca sólo sirve para boquear besando el aire del cigarro
o masticar algunos de tus platos favoritos como si te masticara
y no es lo mismo.
Ahora que todo
se ha quedado en nada
mi sexo se convierte en un absurdo artilugio para mear
llorando
una molestia que me impide dormir de lado
un polo de ceniza y fresa
un tizón helado.
Ahora que todo se ha quedado en nada
los poemas que escribo me suenan a declaración de la renta
y en cada verso me defraudo
y en cada verso te desgravo
intento la venganza de un soneto
pero siempre me rima con “afrenta”
y todas las palabras se me deshacen entre los verbos.
Ahora que todo
se ha quedado en nada
mis ojos son tajos en la cara
que froto contra la pantalla de la tele
o en tu inolvidable sonrisa que se burla en cada foto.
Ahora que todo
se ha quedado en nada
me sobra todo.
O tal vez no.
Creo que no.
Seguro que no.
No me sobran ni los dedos ni la boca ni los versos
ni los ojos ni la polla.
Me sobras tú.

Por eso me pido otra cerveza
y espero ver entrar por esa puerta
a la mujer
que te borre para siempre
esa jodida sonrisa
de las fotos."

(Poema extraído de su libo "Si Dios me Pide un Bloody Mary",editorial Ya lo dijo Casimiro Parker)
"-¿Sabe, señor Barnes? Precisamente porque he vivido mucho, ahora puedo disfrutar tanto de las cosas. ¿No le pasa a usted lo mismo?

-Sí, exactamente.

-Lo sé. Ese es el secreto. Hay que saber apreciar el valor de las cosas y establecer unas prioridades.

-¿No hay nada que pueda alterar sus prioridades?- Preguntó Brett.

-No, ahora ya no.

-¿Nunca se ha enamorado?

-Siempre. Siempre estoy enamorado. -replicó el Conde.

-¿Cómo incide eso en sus prioridades?

-El amor figura entre mis prioridades.

-Usted no tiene prioridades. Está muerto por dentro, eso es todo.

-No, querida, se equivoca. No estoy muerto en absoluto."

(Fiesta -The Sun Also Rises-, por Ernest Hemingway)
"Soy libre: no me queda ninguna razón para vivir, todas las que probé aflojaron y ya no puedo imaginar otras. Todavía soy bastante joven, todavía tengo fuerzas más que suficientes para volver a empezar. ¿Pero qué es lo que hay que empezar? Solo ahora comprendo cuánto había contado con Anny para salvarme, en lo más fuerte de mis terrores, de mis náuseas. Mi pasado ha muerto. M. de Rollebon ha muerto. Anny volvió para quitarme toda esperanza. Estoy solo en esta calle blanca bordeada de jardines. Solo y libre. Pero esta libertad se parece a la muerte.
(...)
Me aburro, eso es todo. De vez en cuándo, bostezo tan fuerte que las lágrimas me ruedan por las mejillas. Es un aburrimiento profundo, profundo, el corazón profundo de la existencia, la materia misma de que estoy hecho."

(Jean-Paul Sartre, La Náusea)
"Ella mira... lleva la vista de una superficie pulida a la siguiente, cómodas, vestidores, puertas, y en todas ve su reflejo flotando a través de ellas.

`La gente muere,´ dice. `Derriba las casas. Pero los muebles, los muebles hermosos, continúan... sobreviven a lo que sea.´

Dice `Los armarios son las cucarachas de nuestra cultura´.

Y sin alterar su paso firme, arrastra la punta de acero de una llave a lo largo de la superficie de cedro barnizado de un gabinete. El sonido es tan seco como el de algo duro rasgando algo suave. La cicatriz es profunda y deja al descubierto el pino barato que hay debajo.

Se detiene frente a un guardarropa con espejos en las puertas.

`Piensa en todas las generaciones de mujeres que se miraron alguna vez en este espejo,´ dice. `Se lo llevaron a casa. Envejecieron en este espejo. Murieron, todas esas hermosas mujeres jóvenes murieron, pero aquí está el guardarropa, más valioso ahora que nunca. Un parásito que sobrevive al huésped. Un depredador grande y gordo en busca de su próxima comida´.

En este laberinto de antigüedades, dice, están los fantasmas de todo aquel que ha sido el dueño de estos muebles. Todos lo bastante ricos y poderosos para demostrarlo. Todo su talento e inteligencia y belleza no han evitado que les sobreviva esta chatarra decorativa. Todo el éxito y la grandeza que estos muebles pretendían representar, todo se ha desvanecido.

De su bolso amarillo y blanco saca unos alicates brillantes y plateados y un destornillador, tan limpios y cuidados que podrían utilizarse en cirugía. Abre la puerta de un enorme armario tallado y abrillantado y dice `Aguanta esto así, por favor´.

Sostengo la puerta y ella se entretiene en el interior por un instante hasta que el embellecedor y el pomo de la puerta caen y golpean el suelo a mis pies.

Un minuto después, y ya tiene todos los pomos y manillas, los relieves de bronce, el ormolo, ha sacado todo lo que había de metal salvo las bisagras y lo ha metido en su bolso. Desnudo, el armario parece tullido, ciego, castrado, mutilado.

Y pregunto por qué hace eso.

`Porque amo esta pieza,´ dice. `Pero no voy a ser otra de sus víctimas´.

Vuelve a cerrar las puertas y guarda las herramientas en su bolso.

`Volveré a por él cuando hayan reducido el precio a la mitad de lo que costaba cuando era nuevo´, dice. `Lo adoro, pero solo será mío bajo mis propias condiciones´."

(Lullaby, Chuck Palahniuk)